Evidentemente, el mayor culpable es el azúcar, pero aún hay más. No sólo aparecen caries sino que se rompen dientes. Y los protagonistas de este último problema suelen ser los llamados turrones duros, guirlache y alicante. Hablando de turrones, hay que limitar, dentro de lo posible, la ingesta del de chocolate, por la gran cantidad de azúcar que suele contener.
Además, otro enemigo a batir en cuestión de dulces son los de tacto pegajoso. Su peligro es que se pegan a los dientes, donde pasan bastante tiempo en contacto con ellos y favorecen la aparición de la caries.
El abuso de bebidas con gas también es perjudicial. Entre otras lindezas, producen una aceleración en el desgaste del esmalte dental lo que se traduce en un incremento en la sensibilidad de los dientes. Y por si esto fuera poco, su alto contenido en azúcar no ayuda a incluirlo en la dieta. Claro está que no se trata de prohibir su consumo de forma tajante, sino de limitarlo en lo posible.
Además de tomar estas precauciones con el consumo, es importante no olvidar la rutina de lavarse los dientes después de cada comida. Y sobre todo antes de irse a dormir. Las fiestas no pueden ser una excusa para dejar de lado este hábito tan importante. Y si salimos a cenar fuera, una buena idea es llevarnos los cepillos de dientes con nosotros.
Y ya que estamos, el equipo de VerDental te desea una ¡Feliz Navidad!